Chat de salsa en Malaga


Todos los martes de 9:29 horas de la mañana a 10:31 horas también de la mañana, tu profesor de clases de salsa en Málaga (El Cónsul) está a tu disposición para resolver todas y cada una tus dudas sobre el baile, en nuestro Chat Salsero.

No hombre, no, que es broma. El profesor de salsa a esas horas está durmiendo porque él piensa que eso es muy temprano y que tan pronto ni las calles están puestas, así que imagínate tú las conexiones telefónicas o inalámbricas para internet… El profesor, eso sí, se levanta todos los días a las siete de la mañana, micciona despacito y bien, y se vuelve a acostar.

Ten en cuenta que el profesor de salsa es un animal de vida nocturna, que trabaja como un esclavo todas las noches de nueve a once. No puedes pretender que a las nueve de la mañana esté ya despierto y menos cuando su jornada laboral es precisamente de dos horas al día (de nueve a once de la noche).

Es importante que respetemos los horarios ajenos y los períodos lógicos de descanso. Y si lo que vas a decir es molesto, mejor no lo digas y cállate.

Piensa además que el trabajo del profesor de salsa requiere altas dosis de esfuerzo y concentración, por lo que es más que normal que necesite dormir muchas más horas que el resto de la gente. Una inteligencia superior como la de tu maestro salsero no se alimenta con ocho horas de sueño. Mínimo tienen que ser 16. El resto del día es para comer, beber cervecitas, relacionarse con la gente” y trabajar.

A ver cómo te las ibas a organizar tú en esas condiciones. Hay que ser muy bueno, muy talentoso y estar muy pero que muy capacitado para salir adelante en esas circunstancias.

El profesor de salsa está –en todo- por encima de la media. No puedes medirte con este tipo de profesionales, porque está  más allá de tus posibilidades y de la estrella más distante al sol.

¿Un chat de las clases de salsa? Pues mira, no. Los profesores de salsa no tienen monos ni esclavos y no los tendrán nunca, porque va contra sus principios y su religión.

No obstante, pensaremos en ello